HISTORIA

La Ruta Ancestral del Cacao surge de la sinergia entre varios actores, públicos y privados, de

la provincia de Napo, Ecuador. En un encuentro casi mágico, las asociaciones de productores

de cacao, los emprendimientos rurales y urbanos de turismo, las entidades de cooperación,

los gobiernos locales y las entidades del Gobierno Central se sentaron en la mesa de

diálogo y fueron parte de la “minga” que construye esta propuesta, que es de todos.

 

El Fondo Ecuatoriano de Cooperación para el Desarrollo (FECD), a través del proyecto

Fortalecimiento de las cadenas de valor del cacao y el turismo, en la Ruta Cultural del Cacao

y el Chocolate, en la provincia de Napo, cofinanciado por el Fondo Multilateral de Inversiones

(FOMIN) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cumplió un papel articulador y facilitador

de este proceso, como ejecutor del proyecto.

 

La conformación de la Ruta Ancestral del Cacao parte de la unión de voluntades cuyo objetivo

es impulsar un modelo de desarrollo del territorio en esta parte de la Amazonía, en la que

un grupo representativo de las instituciones que actúan en Napo, que se relacionan con el

cacao y el turismo, ha compartido visiones, estrategias y, sobre todo, compromisos.

La parte baja de Napo no es, probablemente, la zona más productora de cacao ni es la potencia

turística del país más importante, pero es un espacio geográfico en el que confluyen

aspectos ancestrales, culturales, naturales, sociales y humanos únicos, que la convierten en

el mejor lugar posible para esta iniciativa.